TEXTO IRREVERENTE

Andrés Timoteo

CIRCO DE TRES PISTAS

No tiene pierde la lectura política de lo que pasa a nivel estatal entre el pleito del gobernante en turno, Cuitláhuac García y los senadores Ricardo Monreal y Dante Delgado. Tampoco es vana y arrojará consecuencias a pesar de que a nivel local se intenta descalificar la validez de la Comisión Especial para Investigar los Abusos de Autoridad en Veracruz. Los casos se acumulan y aunque no se llegue al juicio político contra García Jiménez ni a la desaparición de poderes en la entidad sí exhibirá al gobierno cuitlahuista como represor y violador de derechos humanos.

Mientras en el altiplano avanza la documentación de los casos de abusos de autoridad, en la aldea se montó un ‘circo de tres pistas’. La primera: el propio gobernante ha descalificado a la comisión senatorial señalándola de ilegal. La segunda: lanzó una campaña de apoyo mediático a su persona, primero con cartas firmadas por los alcaldes y luego obligó a los funcionarios y empleados de su administración a hacer ‘tendencia’ en las redes sociales el eslogan -que ahora denominan ‘hashtag’- “#ResisteCuitlahuac”. Y la tercera es que acaba de llamar a la prensa a un “pacto” y para “ayudarse mutuamente”.

Dice, por ejemplo, que los medios de comunicación deben publicar lo que él no puede decir “porque al rato hacen otra comisión”. ¿Pide tregua o complicidad? Por cierto, el cotilleo entre los colegas jalapeños es que palacio de gobierno ya hizo las paces con un portal informativo que fue exhibido por pedir cuantiosos convenios publicitarios a cambio de cesar notas críticas, especialmente contra el diputado tuxtleco Javier Gómez Cazarín, y ahora es una de las plataformas principales para la defensa mediática de García Jiménez.

No obstante, todo lo anterior no encaja en la lógica que pretende vender el gobernante de que la comisión investigadora del Senado no le preocupa y que goza del respaldo presidencial. Si así fuera no sería necesario recurrir a las campañas de apoyo a su persona ni pedir a los medios de comunicación un acuerdo a su favor. Moraleja: claro que le quita el sueño lo que salga de esa comisión legislativa.

Ah, y en la propaganda a su favor tiene un contradicción igualmente indicativa pues le pusieron el agregado “La justicia no vendrá de los conspiradores, el pueblo lo sabe” -risas-. Entonces, si alardea el respaldo del pueblo la cosa es simple: que se someta a la revocación de mandato en este 2022 para ver si efectivamente los veracruzanos están con él. Al contrario de eso, García Jiménez volvió a enviar una iniciativa al congreso local para evitar que sea sometido a un proceso de calificación. Algo no cuaja, presume de lo que carece.

LAS EPÍSTOLAS DUARTOSAS

Por cierto, hay una similitud muy particular con el duartismo o más bien de Cuitláhuac García con Javier Duarte en eso de exigir a los presidentes municipales que rubriquen misivas en su apoyo. En julio del 2016, cuando Duarte de Ochoa ya resentía los señalamientos del entonces gobernador electo, el panista Miguel Ángel Yunes, exigió a los ediles priistas enviar una carta pública al presidente Enrique Peña Nieto para defenderlo. En algunos casos hasta falsificó las firmas o tomó los nombres sin autorización, según lo denunció en su momento el mismo candidato perdedor del PRI, Héctor Yunes Landa.

Aquella carta firmada por 128 alcaldes decía: “ expresamos nuestro absoluto respaldo al gobernador por todo el apoyo brindado a las administraciones locales. Solicitamos a usted su intervención decidida para que el gobernador electo (Yunes Linares) calme sus ansias y asuma su responsabilidad de respetar cabalmente los tiempos establecidos en la Constitución para dar paso a un proceso de relevo gubernamental”.

“Reafirmamos nuestro respaldo solidario e incondicional al gobernador Javier Duarte de Ochoa con el reiterado compromiso de caminar a su lado hasta el último día de su gestión. Seguiremos trabajando con él de manera cercana y coordinada. Son tiempos de responsabilidad y compromiso con la legalidad y la armonía de los veracruzanos”, agregaban.

Las misivas que ordenó García Jiménez para que la firmaran 140 ediles morenistas y aliados dicen algo muy parecido. Fueron varios textos, divididos por regiones y lo sorprendente es que casi todos los firmantes son alcaldes electos, es decir que no habían ejercido el gobierno -se hicieron públicas a finales de diciembre- y entonces habla ‘de oídas’ sobre el trato a los municipios. Obviamente, la redacción de las mismas cartas es tan deficiente que no es difícil deducir que fueron escritas por los analfabetas funcionales de palacio de gobierno.

Los munícipes de la zona centro dicen: “refrendamos nuestro apoyo irrestricto a nuestro gobernador para hacer que Veracruz sea mejor. Más allá de intereses personales y de grupos está el beneficio de mujeres y hombres que anteriormente habían estado marginados del desarrollo. ¡Estamos unidos con nuestro gobernador!” .

Ediles del norte expresaron: “estamos convencidos del trabajo, la honestidad, buen trato e inteligencia -más risas- mostradas por el gobernador, convencidos y animados por esta nueva manera de gobernar que ha sido efectiva y ampliamente respaldada por la población que hoy se siente incluida y acompañada. ¡Todos unidos con el gobernador!”.

Los alcaldes del sur casi derrama lágrimas sobre el papel: “reconocemos y respaldamos públicamente al gobernador. Con su intensa labor, caracterizada por honestidad, arduo trabajo y trato humano, hemos visto resultados a favor de esta zona y las demás que integran la entidad veracruzana. No hay espacio para quienes buscan regresar a nuestro estado a la época de privilegios de grupos y leyes a modo. El pueblo veracruzano así lo exige y respondemos a ese llamado con responsabilidad y principios”.

Vaya asunto, ayer el enemigo que figuraba en las misivas era Yunes Linares ahora son dos, Monreal y Delgado, aunque no se les menciona directamente. Por puesto que el efecto de esas cartas tiene la misma fortaleza que la plastilina bajo el sol, pero son indicativas de los ‘demonios’ que se construyeron en el duartismo y el cuitlahuismo: aquellos que denuncian las ilegalidades cometidas por el gobernador en tuno. Ah y nadie pierda de vista el destino que tuvo el primero que ordenó a los alcaldes del momento defenderlo epistolarmente.