+ El diputado petista Adrián González Navedatraiciona a MORENA.
+ ¿Recibió instrucciones de su amigo Manuel Huerta Ladrón de Guevara?
+ La política del chaqueteo; cambiar de bando según los intereses personales.
Miguel Valera
Un viejo maestro en el periodismo solía decirme que en algunas ocasiones las opiniones tienen “fecha de caducidad”. Tenía razón. Uno no puede casarse con una idea para siempre. Claro, hay convicciones —razone de conciencia— que se pueden sostener a perpetuidad. Sin embargo, en las arenas movedizas de la política, las opiniones pueden cambiar.
Cuando se brinca de un bando a otro o de una postura a otra, por intereses propios, por mezquindad, por acomodaticio, entonces ahí, en el argot político suele calificarse al personaje como “chaquetero” o “chaquetera”. Es decir, “una persona desleal o interesada que cambia de bando, partido político, equipo deportivo o de opinión por pura conveniencia”. Así lo define incluso la IA. Por eso las comillas.
Este es el caso del diputado federal coatepecano Adrián González Naveda, quien le debe el despegue de su carrera política al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y con total deslealtad y cinismo, bateó la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Usted, amable lector, podrá decirme que hubo muchos legisladores del PT y del PVEM —partidos aliados del morenismo— que hicieron lo propio. Sí, con 259 votos a favor y 234 en contra, MORENA no alcanzó la mayoría calificada para esta reforma. ¿Quiénes votaron en contra? De la bancada encabezada por Ricardo Monreal Ávila, los tres opositores fueron: Alejandro Chedraui Peralta, Santy Montemayor Castillo y Giselle Arellano Ávila.
Jesús Jiménez, Manuel Espino, Olga Sánchez Cordero e Iván Peña Vidal no asistieron a la sesión. El PT sólo dio un voto a favor, el de Jesús Roberto Corral Ordoñez. De ahí, 46 votaron en contra y uno se escondió. Del Partido Verde, sólo 12 votaron a favor y 48 en contra. Cada quién tendrá sus razones e intereses.
En el caso de Veracruz llama la atención, insisto, el caso del petista Adrián González Naveda, un consentido del sistema. El egresado de Ciencias Políticas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, quien fue Director Regional de la Secretaría de Bienestar (2019 – 2023), obedeció naturalmente a su jefe, sensei y gurú, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien se ha mantenido firme en su afán de dividir al movimiento.
Adrián González Naveda tiene que ser coherente y votar a favor de quien le da instrucciones y no del movimiento que lo ha apoyado y lo ha acuerpado y que tiene en la presidenta Claudia Sheinbaum Pardoa su lideresa máxima.
Pero bueno, en la política las traiciones y los chaqueteos son comunes, cuando en la agenda se atienden primero los intereses personales y no el de las mayorías. Es cuánto.
ÓSCAR LUNA MENDOZA, EL DISFRAZ DE LA POLÍTICA SOCIAL
A pesar de la atención que todas las áreas del gobierno municipal de Xalapa que preside Daniela Griego Ceballos han dado en estos primeros meses de la administración a la Congregación de El Castillo, su agente municipal, Óscar Luna Mendoza, magazo de la simulación y el engaño, azuzado por intereses del Partido Movimiento Ciudadano, pretende ahora levantar polvo con una solicitud de servicio de electrificación que no es de ahora.
En un audio que ha circulado entre pobladores de esa comunidad, se escucha a Óscar Luna Mendoza despotricar en contra de la presidenta municipal: “Dijeron que no nos van a apoyar, porque estamos de manera irregular. Ni agua, ni luz, ni nada. Esa alcaldesa dice que no va a haber ningún servicio. Lo mismo dijo en Chiltoyac, en la colonia 6 de Enero y en Las Cruces”, se escucha al Agente Municipal.
Sus dichos contradicen lo publicado en sus redes sociales: un día se reúne con la Directora del Instituto de la Mujer, otro día difunde el cambio de luminarias que Alumbrado Público hizo en Las Cruces y El Castillo y una día más, un encuentro con funcionarios de Desarrollo Urbano y otro con el Director de Obras Públicas. O sea que el señor Agente Municipal y su Congregación no ha sido desatendido sino que está en la agenda del gobierno municipal.
Pero bueno, no hay que ser policía chino, para descubrir los intereses que mueven al personaje de marras, quien fue apapachado por el entonces alcalde Ricardo Ahued Bardahuil a través de su operador político, don Juanito Marín Viveros, a la sazón director de Participación Ciudadana.
En los últimos meses, su cercanía con Román Moreno Hernández, aspirante a la presidencia municipal de Xalapa y a partir del próximo domingo, líder municipal de Movimiento Ciudadano, es muy clara. Por eso ahora, como lobo vestido de oveja, pretende azuzar a los pobladores de El Castillo, en contra del gobierno morenista de Xalapa.
El ciudadano debe estar atento. Las representaciones populares, por pequeñas que sean, son para servir a todos los ciudadanos y no a los intereses de un partido o grupo político. Si Óscar Luna Mendozaquiere servir a los naranjas o a los intereses de la Secretaría de Gobierno, que lo haga, está en todo su derecho, pero que no confunda a la población generando falsos conflictos en franca oposición a un gobierno local que está atendiendo las necesidades de todas las Congregaciones de Xalapa.
@MValeraH