*Este modelo coloca a la ASF a la vanguardia de las mejores prácticas internacionales en materia de auditoría gubernamental
Ciudad de México.- Las auditorías integrales permitirán revisar la totalidad de la operación de las instituciones públicas y fortalecerán el combate a la corrupción
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) puso en marcha un nuevo modelo de fiscalización integral que marca un antes y un después en la vigilancia del gasto público en México, al ampliar de manera significativa el alcance de las revisiones y permitir, por primera vez, una evaluación completa del desempeño de las instituciones públicas.
Este esquema representa un cambio de paradigma en la fiscalización superior del Estado mexicano. Atrás queda la visión fragmentada de las auditorías enfocadas únicamente en proyectos o procesos específicos. A partir de ahora, las revisiones incorporarán en un mismo ejercicio el análisis del cumplimiento normativo, la gestión financiera, el ejercicio de los recursos públicos y los resultados obtenidos por cada ente fiscalizado.
Lejos de reducir la vigilancia, las auditorías integrales fortalecen la capacidad de supervisión de la ASF. Contratos, obras, programas, procesos e inversiones continuarán siendo objeto de revisión, pero ahora dentro de una evaluación más amplia que permitirá conocer de manera integral el funcionamiento de las instituciones y el destino de los recursos públicos.
Con este nuevo enfoque, donde antes se examinaban muestras acotadas de proyectos o programas, ahora será posible fiscalizar el conjunto de las actividades de una dependencia o entidad, generando diagnósticos más completos, una mejor identificación de riesgos y una mayor capacidad para detectar áreas de mejora y posibles irregularidades.
La implementación de este modelo coloca a la ASF a la vanguardia de las mejores prácticas internacionales en materia de auditoría gubernamental y fortalece su papel como institución clave para la rendición de cuentas y la transparencia en México.
Por primera vez, una sola auditoría permitirá conocer el estado integral de una institución pública, ofreciendo una radiografía completa de su desempeño, del manejo de los recursos públicos y de las condiciones reales en las que opera su administración.
La Auditoría Superior de la Federación refrenda así su compromiso con la vigilancia rigurosa del gasto público, la rendición de cuentas y el combate frontal a la corrupción, convencida de que una fiscalización más amplia, profunda y eficiente contribuye al fortalecimiento de las instituciones y a la confianza ciudadana.