+ Instituto Francisco Xavier Alegre, escuela de valores en Xalapa.
+ Fundada por el maestro Librado Basilio Juárez, sirvió 48 años a la educación en Veracruz.
+ En julio de 2026 cerró sus puertas, dejando una impronta invaluable en la Atenas veracruzana.
Miguel Valera
Conocí al maestro Librado Basilio Juárez en los albores de los 90. Fue mi maestro de latín, lengua de la que era un profundo conocedor. He referido en otras ocasiones que llegaba al aula sin apuntes, sin libro, porque se sabía de memoria el texto que analizaríamos, con puntos y comas. Su memoria privilegiada iba a la par con su sencillez, su calidad humana y su vasto conocimiento de las ciencias humanistas.
Fue él quien me envío, en el año de 1993, con la maestra Sandra Elvira Hazas Arróniz, directora del Instituto Francisco Xavier Alegre, para que me contratara como profesor de Formación Humana. Era prácticamente mi primera experiencia laboral formal. Llegué con el temor natural del primer trabajo, pero pronto me fui adaptando a una institución luminosa, en donde se respiraba algo más que la sola necesidad del conocimiento.
Fundado el 17 de enero de 1979 por Emilio Palacios Ríos, Librado Basilio Juárez, Enriqueta Carolina Pérez Vignola, Ambrosio Soto Alemán, Gloria Rosas de Balderas, Cristóbal Márquez López, Pedro Pérez Vignola, Miguel Ángel Torres Robles, Basilio Rafael Hernández Guerola, Víctor Manuel Palacios Sosa, Miguel Ángel Rosas López y María del Carmen Torres Robles, esta institución buscaba brindar a los jóvenes de secundaria y bachillerato una formación integral, así como difundir y promover la cultura y los valores humanos.
Aunque formalmente no lo podían decir —porque el sistema de educación pública que nos rige en nuestro país es laico—, este grupo de hombres y mujeres seguían la orientación de lo que para la educación católica proyectaba el Concilio Vaticano II en su declaración Gravissimum Educationis o sobre la educación cristiana que planteaba fundamentalmente el derecho universal a la educación y la importancia fundamental de los padres como educadores.
La Iglesia tiene el deber de ofrecer una formación cristiana y salvífica, mientras que la sociedad civil y el Estado deben apoyar a las familias y proteger el pluralismo y la libertad de enseñanza. Entre las herramientas educativas, se resalta la importancia de la escuela (y en particular de las escuelas y universidades católicas) para armonizar la cultura, la ciencia y la fe, se planteaba en los documentos eclesiales.
Con su partida el 5 de junio de 1994, el maestro Librado Basilio Juárez había dejado ya una institución fuerte y robusta. Uno de sus hijos, el ingeniero Agustín Basilio de la Vega, había sido designado presidente de la directiva del Instituto Francisco Xavier Alegre A.C. el 21 de junio de 1978 y desde esa fecha tendría un papel protagónico, que fue alternando con actividades de la función pública que desempeñó.
Los directivos de esta institución han sido Víctor Manuel Palacios Sosa (1978-1981); Pedro Andrés Pérez Vignola (1981); Gloria Rosas de Balderas (1981-1987); Carmen Sandoval Pérez (1981-1982); Carlos Moreno Castillo (1988-1989); Irma Lilia Luna Fuentes (1988-1989); José Gabriel Palacios Quiroz (1989-1990); Olivia Rodríguez Suárez (1990-1992); Sandra Elvira Hazas Arróniz (1992-2024) y José Gabriel Palacios Quiroz (2024-2026).
Mención especial merece la maestra Sandra Elvira Hazas Arróniz. Licenciada en Letras Españolas por la Universidad Veracruzana, la maestra Sandra le dio un gran impulso a la institución. Visionaria, comprometida, pensó quizá en las palabras del padre Francisco Xavier Alegre que tanto admiraba Librado Basilio, “luz de la cultura mexicana, fidelísimo amante de su patria, preclaro pedagogo de la juventud estudiosa de su época y gloria cumbre de su estado natal, Veracruz”, como lo describió el jesuita Agustín Churruca Peláez.
Muchos otros distinguidos xalapeños estuvieron involucrados en el Instituto Francisco Xavier Alegre: Gustavo Manuel Balderas Rosas, Enrique Eguía Sariego, Alicia Eguía Casís, Gloria del Carmen Balderas Rosas, Basilio Rafel Hernández Guerola, Cristina Basilio Hazas, María Isabel Soto Montano, Gonzalo Herrera Barreda y Juan Pablo Palacios Pérez, entre otros.
El 12 de junio de este 2026 se aprobó la disolución de la asociación civil Instituto Francisco Xavier Alegre y con ello concluyó una gran etapa para la cultura y la educación en la capital veracruzana. Sus fundadores, los que sostuvieron el andamiaje educativo por tantos años, las y los que colaboramos en esta institución, seguimos convencidos de que la cultura y la educación es la mejor herramienta para transformar al ser humano y el entorno en que se vive.
Estos hombres y mujeres que fundaron y sostuvieron por tantos años el Instituto Francisco Xavier Alegre estoy seguro que estaban convencidos, como lo decía don Manuel Gómez Morín, en la “brega de eternidad”, en trabajar con empeño, en reamar, aún contra corriente, por una mejor sociedad, con paciencia, con valores, con formación cívica constante, porque al final, los seres humanos somos el principio, el camino y el fin de cada sociedad.
Se puede decir mucho de esta institución educativa que sirvió por 48 años a la sociedad xalapeña y al estado de Veracruz. La presencia de los arzobispos Sergio Obeso Rivera e Hipólito Reyes Larios y recientemente de Jorge Carlos Patrón Wong, fue fundamental, porque desde el catolicismo se ha apostado siempre por un humanismo integral como lo planteaba el filósofo francés Jacques Maritain: somos individuos, sometidos a lo material, pero personas dotadas de espíritu, dignidad, libertad y un destino trascendente.
Qué bueno que Xalapa haya tenido una institución con esta grandeza y compromiso. Mi reconocimiento a todos los obreros de este proyecto, porque su legado perdurará para la historia.
@MValeraH