ANDRÉS TIMOTEO
LAS NALGAS DEL PINGÜINO
No se cumplieron los vaticinios de un duelo de popularidad entre la zacatecana Rocío Nahle y el minanteco Sergio Gutiérrez durante la celebración del 84 aniversario de la Expropiación Petrolera que el viernes pasado encabezó el presidente en el sur de Veracruz. El diputado federal no fue convocado y aunque la secretaria de Energía estuvo presente no ocupó un lugar destacado ni fue arropada en el discurso presidencial Frialdad en las vísperas de la primavera.
Enojada por la indiferencia del tabasqueño en el territorio donde presume tener su bastión, Nahle estalló contra los reporteros que la cuestionaron sobre el activismo de Sergio Gutiérrez. “Yo no hablo de esas tonteras”, le lanzó a la prensa. Una frase de desaire muy parecida a las que ha acuñado su promotor, el gobernante en turno Cuitláhuac García, quien demerita al legislador señalándolo de ser un desconocido que busca “placearse”. En ambos se percibe la rabia y el despecho.
Y como bien lo señalaron las crónicas periodísticas, esta visita presidencial tampoco hubo aplausos ni bendiciones ni piropos hacia Cuitláhuac García como en otras ocasiones. Más frialdad primaveral. Claro, ahí las especulaciones están de más pues no es que el veracruzano haya caído de la gracia del tabasqueño sino que éste simplemente está ocupando su lugar en las prioridades discursivas.
Ah y otro que está “más congelado que las nalgas de un pingüino en pleno invierno ártico” – como dice la comediante Pilar Boliver- es el bajacaliforniano Patrocinio Cisneros, el secretario de Gobierno y los dos últimos eventos de relevancia así lo confirma: no lo convocaron a la visita presidencial ni siquiera por la expectativa de que el acto serviría para la promoción de su jefa, Rocío Nahle -bueno, al menos esa era la tirada- y también lo ‘rasuraron’ de la comitiva para irse a pasear en el festival Cumbre Tajín al lado de García Jiménez.
En vez de eso, Cisneros estuvo promocionando una fiesta de pueblo en Jalapa. Risas. Eso continúa alimentando las versiones de que Patrocinio Cisneros está por salir de la Secretaría de Gobierno tanto por las pifias cometidas que han llevado al escarnio público y metido en conflictos legales a García Jiménez como por el supuesto nexo con un cartel del crimen organizado que fue ventilado hace unas semanas. El tipo es un lastre para el cuitlahuismo y si no lo corren al menos ya lo obligaron a bajar exposición.
Desde hace un par de meses se habla de que el diputado tuxtleco, Javier Gómez Cazarín busca sustituirlo en la Secretaría de Gobierno lo que sería algo igual o peor porque el tipo no solo es un analfabeta sino que también ha sido ligado a asuntos delictivos, aunque ahora hay analistas que añaden otro aspirante al mismo cargo, el alcalde de Coatzacoalcos, Amado Cruz Malpica.
Aunque la especie suena más a deseo personal que a posibilidad real, Cruz Malpica es lo inverso a Cisneros Burgos y Gómez Cazarín pues él sí es un hombre de izquierda, militante del movimiento progresista desde tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas, además es una persona instruida, catedrático en derecho de la Universidad Veracruzana y un político de criterio amplio.
También habría que agregar que en últimas fechas – no siempre y no a ciegas, afirman quienes lo conocen – Malpica se sumó al grupo que lidera la zacatecana Rocío Nahle. En fin, volviendo al caso de Patrocino Cisneros, tal vez todo se trate de especulaciones pero la ortodoxia marca que en política la forma es fondo y ahora el cerril personaje está lejos de la burbuja estatal al menos mediáticamente.
El bajacaliforniano ya no arregla nada -bueno, nunca lo ha hecho – pero ahora ni siquiera para cubrir las apariencias. No intervino en los bloqueos carreteros del sur entre oteapeños y chinamecas, y acaba de decir que no intervendrá en el pleito entre la alcaldesa de Alvarado y su síndico. Nada,
Cisneros está refugiado en asuntos turísticos de baja intensidad.
Dicen que está atrincherado en Coatepec donde vive en una mansión con bosque de niebla a su alrededor y en cuestiones políticas despacha en el palacio municipal jorobando al alcalde Raymundo Andrade, quien ya no lo soporta -ahora sí que el edil coatepecano está sintiendo lo que padece Cuitláhuac García al tener a tal personaje mandando en su lugar, risas-. En fin, la infancia es destino, teorizan los sicólogos, y Patrocino Cisneros volvió al rancho -de nunca debió haber salido, acotarían los claridosos-. Más risas.
FRASES PRIMAVERALES
“AIFA sido como AIFA sido”, el presidente López Obrador inauguró el aeropuerto de Santa Lucía cumpliendo con la fecha prometida. No importa que tenga vuelos simbólicos, que su único destino internacional sea Caracas, Venezuela, a donde nadie quiere ir, que la mayor parte de la infraestructura esté inconclusa y que el edifico principal parezca un galpón -lo comparan con las bodegas de Soriana -. Pero lo mejor de la apertura del Aeropuerto Felipe Ángeles fueron las tlayudas que se vendieron en uno de los tantos puestos ambulantes instalados en sus corredores. Sin duda que es de primer mundo el ‘chairo-aeródromo”.
“Cuitláhuac al volante, peligro constante”, dijeron todos los insidiosos al ver el video del gobernante veracruzanos manejando hasta Santa Lucía. ¿A poco sabe manejar?, se preguntaron otros con asombro. Lo del peligro inminente no es gratuito si no que les pregunten a los veracruzanos pues el señor García ha tenido en su manos el volante estatal durante tres años y nada más el carro no avanza. Y cuando lo hace es con ‘arrancones’ y cascabeleo para atropellar al peatón -léase: los ciudadanos-, volarse los topes -léase: la ley-, echarles en automóvil encima a sus malqueridos o terminar estrellándose en un poste. Risas.
Y la mejor frase del inicio primaveral se deja para lo último: “Cumbre Tajín está a la altura del Festival Cervantino” emitida por la secretaria estatal de turismo, Xóchitl Arbersú, autora de otra citación memorable, “visiten las playas de Poza Rica”. Lo suyo ya no son pifias sino desvarío crónico. Pero nadie se espante con esa herejía de equiparar el festival papanteco con la feria cultural de Guanajuato, solo acuérdense que Javier Duarte comparó la remodelación de la avenida Salvador Díaz Mirón con la construcción de la parisina Torre Eiffel. De que los hay, los hay.