Secas Mecas

Oved Contreras

OTRA VÍCTIMA MÁS…la violencia volvió a golpear al periodismo en Veracruz, y ahora fue en Poza Rica donde la delincuencia opera a sus anchas sin importarle el supuesto blindaje de corporaciones policiacas…el reportero Carlos Castro fue asesinado anoche a balazos mientras se encontraba cenando en el interior del restaurante Troguebirria que es propiedad de su familia y que se ubica sobre la avenida 20 de Noviembre, entre calles 12 y 14 de la colonia Cazones.

Los primeros reportes indican que sujetos armados ingresaron al establecimiento y dispararon directamente contra el comunicador, quien perdió la vida en el lugar. El ataque generó pánico entre los comensales y trabajadores del restaurante, quienes buscaron resguardarse ante la ráfaga de disparos.

Carlos Castro se desempeñaba como reportero en medios locales en cobertura de nota roja pero además atendía temas sociales y comunitarios. Su asesinato es una agresión más contra periodistas en Veracruz, que a nivel nacional se ubica en los primeros lugares en cuanto a violencia contra comunicadores y ningún protocolo de las autoridades ha permitido reducir los riesgos del periodismo en el estado.

La Fiscalía estatal informó que se abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables. Hasta el momento no se han dado a conocer líneas de investigación ni posibles móviles del crimen. Aunque otra vez aparecieron los oficiosos para tratar de demeritar el trabajo de Carlos Castro al referir que era comerciante y que se dedicaba a la venta de birria…como en los tiempos de Duarte cuando decían que no eran reporteros sino taxistas o taqueros.

Algo tiene que hacer la tía Chío con Poza Rica que desde el pasado cuatrienio del morenista Fernando “El pulpo” Remes, la delincuencia opera a sus anchas con extorsiones al comercio y levantones incluso de funcionarios municipales, y ahora con Adanely Rodríguez, las cosas pintan igual en cuanto a la inseguridad. Además, el asesinato de Carlos Castro ocurre  en el contexto de la criminalización del ejercicio periodístico y el acoso judicial contra medios y periodistas en el estado de Veracruz.

LE FALLARON  LOS CÁLCULOS…vaya que las cosas no salieron nada bien para la verdecologista Citlali Medellín Careaga, fallida candidata a la alcaldía de Tamiahua…aunque andaba toda entusiasmada en volver a contender y decía en redes que ahora sí no habría poder humano que le impidiera sentarse en la silla presidencial, la legisladora con licencia se quedará con las ganas.

Citlali Medellín no podrá participar en la elección extraordinaria de Tamiahua, luego de que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que rebasó el tope de gastos de campaña en los comicios ordinarios de 2025, lo que derivó en la nulidad de la elección.

La sanción la inhabilita para contender nuevamente, aunque continuará como diputada local en el Congreso de Veracruz.

La Sala Superior del TEPJF acreditó que Medellín Careaga rebasó en 67.73 por ciento el tope de gastos de campaña, excediendo el límite autorizado en más de 108 mil pesos. Al tratarse de una violación grave que afecta la equidad de la contienda, la sentencia establece que la candidata del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) queda impedida para volver a competir en la elección extraordinaria.

La consejera presidenta del Organismo Público Local Electoral de Veracruz, Marisol Alicia Delgadillo Morales, confirmó que los partidos podrán postular a los mismos candidatos que en la elección ordinaria, excepto a quienes fueron sancionados, como es el caso de Medellín. La elección ordinaria fue anulada a finales de diciembre de 2025, apenas horas antes de que el Congreso de Veracruz tomara protesta a los nuevos alcaldes. 

El PVEM, partido que postuló a Citlalli Medellín, deberá definir una nueva candidatura para la elección extraordinaria. El OPLE Veracruz instalará el Consejo General para organizar la elección extraordinaria, con un presupuesto estimado de 3 millones de pesos.

LE PEGARON SU BAÑÓ…nada bien empezó su gestión el alcalde de Alvarado, Beto Cobos, quien probablamente traiga muchos compromisos con don Boludo Patrosísmico Cisneros y convirtió la   Nómina municipal en refugio de colaboradores bolaochistas que quedaron desempleados al terminar el sexenio de Cuitláhuac García.

No faltó quien le fuera con el chisme a la tía Corajes quien en la primera oportunidad que tuvo le dijo a Beto Cobos que ya sabía que en su administración había varios personajes cercanos a Patochi y que al salir de la Secretaría de Gobierno cuando despachaba el “Capulina” Juárez, se quedaron en la banca pero que ahora se habían incrustado en el gobierno municipal de Alvarado.

“No te equivoques”, cuentan que le dijo retadora la tía Berrinches a Beto Cobos, y que definiera donde estaba su lealtad si con ella o con don Boludo, y que si era verdad que ya no traía compromisos con Cisneros que tampoco le abriera espacios a su gente…entré temeroso y nervioso, que Cobos le respondió que ahora estaba con ella y que no habría espacio para que los bolaochistas  trabajaran en su gobierno…y que no le quedó de otra que darlos de baja de la nómina y tenerlos por fuera.

Apenas estuvo bueno el tatequieto de la tía Corajes…nos cuenta el corresponsal en Alvarado que Beto Cobos anda muy mamila, que siente que la tierra alvaradeña no lo merece y que cuando los vecinos van a verlo para pedir alguna ayuda siempre les pone “peros” y les da largas…ya se le olvidaron los tiempos cuando andaba rogado el voto para llegar al poder…allí que se lo tomen en cuenta los alvaradeños y que se la cobren cuando vengan elecciones…por mientras que lo manden a inflar burros por la corneta o de perdis que le peguen su paseada en la celebración de la “Santa Cruz”.