ANDRÉS TIMOTEO
¿ALGUIEN LE CREE?
Atención a la siguiente declaración que es digna de figurar la enciclopedia de lo insólito: “seguiremos advirtiendo, no se atrevan a agredir a una mujer porque habrá responsabilidades penales, las que correspondan, que se oiga claro de aquí a todos los rincones de Veracruz ya no se tolera el feminicidio”. ¿Quién lo dijo? Acertaron, el gobernante en turno Cuitláhuac García Jiménez.
Fue una advertencia directa, clara y contundente contra los agresores de mujeres. Ajá. La emitió ayer cuando lo cuestionaron sobre el año que lleva prófugo Marlon Botas, el feminicida de Montserrat Bendimes, y la ola de crímenes contra la población femenina. Y García Jiménez la expresó sin ruborizarse, mintiendo a satisfacción para intentar engañar a la opinión pública.
Por supuesto que sus dichos caen a pedazos con la realidad pues Veracruz sigue en los primeros lugares de feminicidios en el país. Desde el 2018, cuando inició su administración, no ha cedido el flagelo criminal y hay temporadas que incluso la entidad ha ocupado el primer sitio en la cifra de asesinatos de mujeres. En lo que va de este 2022 ya son los 36 feminicidios perpetrados, incluyendo seis de niñas y una bebé no-nata. En los 112 días transcurridos una mujer ha sido asesinada cada tres días.
Entonces, ¿es creíble ese “aquí no se tolera el feminicidio y con hechos se ha actuado”, como asegura García Jiménez? Es, obviamente, una falsedad. Pero lo más grave es que hay funcionarios estatales que son agresores descarados y reincidentes de mujeres. El mismo Cuitláhuac García ha atacado públicamente a féminas y carece de autoridad ética para hacer tales advertencias de humo.
He aquí unos ejemplos, los más graves y escandalosos: A la niña María Magdalena Herrera Cerdeña de once años la acribillaron a balazos efectivos de la policía estatal en Atzalan y el gobernante en turno la criminalizó afirmando que era parte de una banda de delincuentes. Han pasado más de dos años de aquel feminicidio infantil y ninguno de los gorilas uniformados de Hugo Gutiérrez Maldonado está en prisión ni García Jiménez ha ofrecido una disculpa a los deudos por haber difamado a la pequeña.
Otra agresión a una mujer cuyos responsables son Gutiérrez Maldonado y la propia fiscala Verónica Hernández fue contra July Raquel Flores Garfias detenida el 6 de noviembre del 2020 en la Ciudad de México por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y trasladada a Veracruz, pero que durante el trayecto fue violada sexualmente y torturada por los agentes. Ya en la entidad y a disposición de la Fiscalía continuó la tortura y la vulneración de sus garantías constitucionales.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al gobierno cuitlahuista por el atropello flagrante contra Flores Garfias, pero el mandatario se negó a aceptarla y además un juez local -al servicio de García Jiménez – la acaba de condenar a 60 años de prisión.
A la fallecida alcaldesa de Jamapa, Floricel Ríos Defín la embistió el secretario de Gobierno, Patrocinio Cisneros quitándole la vigilancia policíaca y cercándola con amenazas, y cuando la edil lo buscó para plantear un acuerdo a fin de superar la crisis política ni siquiera la recibió sino, al contrario, la maltrató. Tres días después, Ríos Delfín fue asesinada por un comando armado pues no tenía escoltas y los policías municipales estaban bajo requisa por órdenes de Cisneros.
Otra política ya fallecida que sufrió las agresiones y amenazas de Cisneros Burgos fue la presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Sofía Martínez quien interpuso una denuncia penal contra el funcionario por amenazas contra ella y su familia para obligarla a renunciar a la titularidad del Poder Judicial. Como todos saben, Martínez fue destituida de forma vergonzante y hostigada hasta el último momento. Murió el pasado mes de febrero sin que se le hiciera justicia y sin que ni siquiera la Fiscalía atendiera su denuncia. Cero y van dos de Patrocino Cisneros.
LOS SIETE MACHOS
En agosto del 2020 se difundió el video de una golpiza salvaje que un tal Manuel González Morales, empleado de la Secretaría de Educación, le propinó a su novia, de nombre Carolina, en una calle de Jalapa. Cuando fue detenido este sujeto pidió a gritos la ayuda de su primo, el titular de la SEV, Zenyazen Escobar para que no lo encarcelaran. Y no lo hicieron, los uniformados lo dejaron ir y luego escapó del estado. Nunca lo buscaron ni lo aprehendieron. Se sabe que ya está de regreso trabajando al lado del primo.
El propio Escobar García tiene encima la sospecha de una agresión extrema contra una dama de origen venezolano llamada Jennifer quien fue su pareja extramarital y que desde mediados del 2021 nadie sabe de su paradero. Hay la versión de que la chica fue víctima de una desaparición forzada y posiblemente hasta de un feminicidio.
Marcela Barroso es una abogada de Poza Rica, militante de Morena e iba a ocupar una curul plurinominal en la presente legislatura estatal, pero fue despojada de la misma. La amenazaron con arrojarle todo el aparato estatal porque se empeñaba en defender su diputación. El autor de esa andanada fue Javier Gómez Cazarín quien rumiaba porque quedaría fuera del Poder Legislativo debido a la paridad de género. El tipo agredió a Barroso y le robó el cargo parlamentario.
Son cuatro las mujeres que han denunciado al delegado de la Secretaría del Bienestar, Manuel Huerta Ladrón por violación sexual, acoso y amenazas, pero ninguna pesquisa ha progresado porque la Fiscalía estatal las tiene ‘congeladas’ para proteger al funcionario quien sigue haciendo de las suyas pues recientemente se difundió un video en el que se le ve manoseando a una jovencita en una cafetería de Orizaba. La chava había ido a entrevistarse con él para solicitarle trabajo.
“No se atrevan a agredir a una mujer porque habrá responsabilidades penales”, acaba de advertir Cuitláhuac García y los seis machos agresores de su entorno -Hugo Gutiérrez, Patrocinio Cisneros, Manuel González, Zenyazen Escobar, Javier Gómez y Manuel Huerta – se tuercen de las carcajadas. Con el propio García Jiménez son siete los machos violentos y hasta una mujer de pilón, la fiscala Verónica Hernández, quien también le entra a eso de agredir a sus congéneres al negarles el acceso a la justicia.