ANDRÉS TIMOTEO
AMBICIOSOS VULGARES
No guarda las formas políticas porque no se las sabe y en su rusticidad cada frase que pronuncia se le vuelve en contra, y especialmente contra de su proyecto político-electoral que no es el personal sino el ajeno, el de la zacatecana Rocío Nahle para quien, se supone, opera en Veracruz.
A finales de enero, luego de que el diputado minanteco Sergio Gutiérrez Luna y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, de visita en la entidad, se reunieron con representantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Patrocinio Cisneros, el secretario de Gobierno en la entidad, acometió contra ambos.
Tildó a Gutiérrez Luna de “ambicioso vulgar” y reprobó el encuentro con Javier Herrera, directivo en el PVEM e hijo del innombrable exgobernador de la entidad. Aludiendo al sexenio fidelista, Cisneros lanzó: “Algunos quisieran regresar a ese pasado turbio, por eso se reúnen con personajes muy cuestionados”.
Las palabras provocan, diría el extrañado maestro Ignacio Oropeza, y esa misma provocación cerrera contra Gutiérrez Luna y López Hernández ahora le acomoda a la secretaria de Energía, Rocío Nahle quien se acaba de reunir en la Ciudad de México con Herrera Borunda y el exgobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello.
Ambos de castas impresentables, verdaderos mensajeros del pasado priista-verde rebosante de corrupción, pero con los que la zacatecana departió, posó para la fotografía y los llamó “amigos”. Entonces, la zacatecana también es una ambiciosa vulgar que quiere que regrese el pasado turbio reuniéndose con personajes cuestionados, como lo dijo su bajacaliforniano.
Vaya, en cuanto lo vea la zacatecana le va a cantar: “Negrito sandía/ ya no diga’ picardía’./ Negrito sandía/ o te acuso con tu tía./ Negrito sandía/ ya no diga’ picardía/ o ya verá,/ o ya verá”. Risas.
Por cierto, la reunión de Nahle con Velasco y Herrera no es un aliciente electoral como tampoco lo fue para Gutiérrez Luna, pues el PVEM no representa casi nada en la entidad. Para empezar, los pocos alcaldes que tiene el PVEM en la entidad ya están alineados con Morena y el gobierno estatal.
No pueden ofrecer que esos ediles operarán a favor de la zacatecana ni del minanteco porque harán lo que les ordenen en palacio de gobierno, no lo que disponga la dirigencia partidista.
A lo anterior se adiciona que el PVEM apenas tiene una intención de voto del 1.8 por ciento en Veracruz y los expertos en mediciones demoscópicas vaticinan que ese partido perdería su registro en los comicios del 2024 pues no alcanzará el obligatorio 3 por ciento de los votos.
Y el panorama para ese partido se torna más aciago luego de que los legisladores federales eliminaron la famosa “clausura de vida eterna” o sea, la reforma al artículo 12 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales que permitía transferir votos a los partidos coaligados a fin de que estos conservarán el porcentaje requerido para mantener su registro.
Por eso los encuentros entre los verdes y los precandidatos guindas son reuniones de desesperados. Los del PVEM porque ven casi inminente que se irán al basurero de la historia y necesitan asideros para acopiar votos, y los marrones porque a cualquier árbol se arriman, aunque ni sombra les dé. Ambiciosos vulgares, les diría el popular “Bola 8”. Más risas.
NO FUE LA ARMADA
El fin de semana fue detenido el comandante de la policía municipal de Chinameca, Antolín Reyes Bonilla luego de un enfrentamiento a balazos con agentes de la Secretaría de Marina en la zona serrana de Mecayapan. Al grupo de maleantes, entre los que se encontraba Reyes Bonilla, les fueron quitados un agricultor y su hijo que habían secuestrado.
Pareciera que son cosas del azar, pero más bien es la tendencia. Hace once años, en abril del 2012, en las mismas circunstancias fue detenido Martín Padua Zúñiga, entonces alcalde de Chinameca. Igual lo pescaron con armas de fuego y en una refriega con militares.
Al edil panista se le acusó de formar parte de una banda del crimen organizado pues fue aprehendido junto con un jefe de operaciones de Los Zetas en Minatitlán apodado “El Concha”. Sin embargo, Padua apenas estuvo poco más de un año en prisión pues en diciembre del 2013 lo liberaron por órdenes de un juez federal.
Esto porque, en teoría, no pudieron comprobarle la acusación de pertenecer al crimen organizado. ¿Y las armas y la balacera y el equipo táctico? Fue un caso para la ‘araña panteonera’ igual al del alcalde de Río Blanco, el morenista y exartista del ‘chippendale’, Ricardo Pérez García.
Pero más allá de las similitudes entre Reyes y Padua, la sospecha recae en el actual presidente municipal Ricardo Alemán Valencia quien al igual que el Pedro bíblico niega a su cercano. El morenista asegura que Reyes Bonilla lo engañó, se hizo pasar como gente decente y recomendado por la Secretaría de Marina para acceder al cargo.
Jura que no sabía de sus nexos con el crimen. Miente, por supuesto. No solo sabía de esos nexos con la delincuencia sino que lo protegió y toleró durante mas de un año a pesar de que varias veces fue advertido sobre esas andanzas de su jefe policíaco. En Chinameca todos coinciden en que el edil y el comandante actuaban en sintonía.
A mediados del 2022 y en enero pasado, por medio de ‘narco-mantas’ denunciaron que Reyes Bonilla operaba para una banda delictiva rival que extorsionaba a indocumentados, taxistas, transportistas, agricultores y realizaba secuestros en la zona. No hubo reacción del alcalde Alemán quien lo mantuvo en su cargo alegando que se trataba de “ataques contra su administración” a la “querían descarrilar difamando” a su jefe de policía.
Tampoco es verdad que la Armada de México haya recomendado a Reyes Bonilla para ocupar la comandancia policíaca. No, el que pidió el cargo en Chinameca para este pillo fue el exalcalde de Coatzacoalcos, el también morenista Víctor Carranza Rosaldo, quien lo tuvo como jefe operativo de la policía municipal durante su cuatrienio.
*Envoyé depuis Paris, France.