Andrés Timoteo
LOS DESENTERRADOS
La zona centro de Veracruz terminará el año con un récord horripilante: setenta cuerpos extraídos de las fosas clandestinas localizadas en los municipios de Ixtaczoquitlán y Río Blanco. Para ser exactos, en los predios conocidos como Campo Grande y Los Arenales se han recuperado los restos de 69 personas, 47 en el primero hasta el corte de la semana pasada cuando se anunció la suspensión de la búsqueda por las fiestas navideñas y de fin de año, y 22 en el segundo.
El cementerio clandestino de Campo Grande el protagonista del horror en este 2021 pues la mayoría de los cadáveres se desenterraron este año mientras que en Los Arenales la exploración se detuvo en el 2019 aunque todo indica que allí hay más ‘puntos positivos’ como le llaman a los sitios con indicios de más restos humanos bajo tierra. Por supuesto que en la región hay más sepulcros ilegales.
Se han mencionado fosas clandestinas en Ixhuatlán del Café, Mariano Escobedo, Huatusco, Omealca, Maltrata y Amatlán de los Reyes esas siguen aun inexploradas oficialmente. También hay que recordar que existen otros lugares inusitados, por llamarlos de alguna manera, donde habrían cadáveres arrojados por los criminales como son las grutas. Desde el 2017, el sacerdote y activista Alejandro Solalinde hizo público que tenía testimonios de integrantes las organizaciones delictivas sobre una cueva en esa zona donde escondieron los restos de personas desaparecidas.
En aquella ocasión, Solalinde refirió que el entonces obispo de Córdoba, Eduardo Patiño, hoy emérito, le confió que no era una sino varias cuevas que fueron usadas como tumbas clandestinas por la delincuencia organizada. ¿Dónde están esas grutas?, ¿en qué municipios?, ¿cuántos desparecidos terminaron allí? Es lo que no se sabe y que espantará cuando se encuentren. El propio religioso lo advirtió desde hace cuatro años al reunirse en el puerto de Veracruz con colectivos: “en Veracruz falta lo más grande (por encontrar)”.
-Por cierto, ¿alguien sabe algo del padre Solalinde? Está ‘desaparecido’, válgase la expresión, pues ya no recorre el país denunciando la existencia de los cementerios clandestinos ni defendiendo a los migrantes indocumentados que son apaleados por el gobierno lopezobradorista. La última vez que se le vio en público fue en la navidad del 2018 cuando llevo a misa un Niño Dios disfrazado de El Peje. Cosas veredes: el pastor abandonó a las ovejas y ahora se lleva de ‘piquete de ombligo’ con los lobos.-
Las palabras de Solalinde se están cumpliendo sobre todo en su referencia a la zona centro pues al cierre del 2021 se tienen casi 70 cuerpos desenterrados. Pero lo macabro no termina con eso porque de acuerdo al Colectivo de Familias de Desaparecidos en la Zona Córdoba-Orizaba tanto en Los Arenales como en Campo Grande se tienen pruebas legistas de que varios de los cadáveres extraídos son de reciente inhumación.
Es decir, hay restos humanos de hasta menos de un año de que fueron sepultados, lo que significa que las células delictivas continuaron enterrando desaparecidos ya en el presente gobierno de Cuitláhuac García quien decretó emergencia humanitaria y anunció que combatiría la desaparición forzada y además que buscaría y encontraría a los desaparecidos.
¿FOSAS RECICLADAS?
Y el horror se agranda: hay la versión de que en Los Arenales, ubicado en la colonia Venustiano Carranza de Río Blanco, luego de que en el 2019 detuvieron la exploración de las fosas los mafiosos volvieron a sepultar más cadáveres. Hasta parece una burla porque los hoyos que vaciaron los colectivos los volvieron a llenar los delincuentes con otras víctimas pues la Fiscalía estatal y la Secretaría de Seguridad Pública retiraron la vigilancia a pesar de ser un escenario del crimen y sitio de procesamiento forense.
¿Por qué tomaron esa decisión la fiscala Verónica Hernández y el secretario Hugo Gutiérrez? Las especulaciones abunda y una es que fue adrede para permitir que los genocidas “reciclaran” las fosas y se evitaran la fatiga de cavar nuevas. ¿Tanto así? Será el acabose de comprobarse. Eso se sabrá cuando se reanude la exploración en Los Arenales. De allí no solo brotarán cadáveres sino indicios de que los desaparecedores actuaron frente a las narices de la autoridad y posiblemente hasta con su permiso.
Por otro lado, el pasado fin de semana el colectivo “Solecito” instaló en el parque Benito Juárez, a un costado de palacio de gobierno en Jalapa, lo que llamaron el “Árbol del dolor” que es un pino navideño adornado con grandes esferas que tienen las fotografías de personas desaparecidas y las dirigentes de la agrupación se lamentaron que muchos padres, madres, hijos o hermanos pasarán otra Navidad desolada por la ausencia de sus seres queridos.
Si bien esa expresión es muy certera y legítima, y se debe escuchar y creerles, también el ‘performance’ montado tiene un sabor agridulce pues la agrupación se prestó a ser usada por el actual gobierno como ariete de golpeteo político para echar al oaxaqueño Jorge Winckler de la Fiscalía estatal y a cambio no recibió nada: no se atendieron sus quejas, no se buscan a sus ausentes y todos los exfuncionarios acusados de desaparición forzada fueron liberados por el cuitlahuismo. Ante eso hay un silencio sepulcral de esas activistas.
Finalmente, hace unos días el Colectivo Familiares Enlace Jalapa dio una noticia que de confirmarse sacudirá nuevamente al gobierno estatal y al partido Morena. Señalaron que en un rancho del exalcalde panista de Misantla, Javier Hernández Candanedo habría fosas clandestinas. Se trata de la finca “El Gallinero” a la que los activistas piden ingresar para explorarla y comprobar la información que les hicieron llegar de manera anónima.
Así, con filtraciones de la propia delincuencia organizada, las organizaciones civiles han encontrado todas las fosas clandestinas en la entidad. Ninguna ha sido hallada por méritos de la Fiscalía o la policía. Ahora la filtración apunta a la propiedad de Javier Hernández Candanedo, quien es alcalde electo por Morena -renunció al PAN el año pasado- y además hermano de edil saliente, Othón Hernández, que tiene licencia pues es diputado y coordinador de la bancada panista en el congreso local -ese que jaloneó al porteño Bingen Rementería-. Otro ‘fabianazo’ en el horizonte, aunque este saldría de la tierra.