OVED CONTRERAS
PRIMERA LLAMADA…La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente acaba de hacer lo que hacen las dependencias cuando ya no encuentran al contratista: notificarlo por edicto en el periódico. Son fallas que presenta el delfinario del Acuario de Veracruz. El problema puede alcanzar al ex procurador Sergio Rodriguez Cortés.
El oficio es el PMAVER/OPYSRCE/0490/2026, firmado por el actual procurador Ángel Carrizales López. Va dirigido a Juan Manuel Ortiz Guraieb y/o representante legal de *OGIC S.A. de C.V.*, la empresa que tuvo a su cargo la obra *“REHABILITACIÓN, ACONDICIONAMIENTO, REPARACIÓN Y MANTENIMIENTO DEL ÁREA DEL DELFINARIO”* del Aquarium de Veracruz, contrato *PMA/RECURSOS PROPIOS/02482023000001*.
El motivo: un Dictamen Técnico del 26 de febrero de 2026 detectó múltiples irregularidades y vicios ocultos en esa obra.
Les dieron tres días hábiles para comparecer, llevar la fianza de vicios ocultos y decir si van a reparar. Si no van -que es lo más probable, porque si los notifican por edicto es porque ya no están localizables- la PMA pedirá a la Procuraduría Fiscal de SEFIPLAN que ejecute la fianza.
Hasta ahí, el procedimiento contra el particular. Pero el expediente es de 2023. Y 2023 tenía nombre y apellido en la PMA: *Sergio Rodríguez Cortés.*
Fue bajo su gestión que se adjudicó, supervisó, recibió y finiquitó la rehabilitación del Delfinario, como parte del paquete de 487 millones de pesos con el que el gobierno de Cuitláhuac García dijo que rescataría al Aquarium.
El vicio oculto lo paga la empresa. Pero la pregunta que deja el edicto del 19 de octubre es otra: ¿Quién recibió una obra con vicios ocultos como si estuviera bien hecha?
La Ley de Obras Públicas de Veracruz y la Ley 366 de Responsabilidades Administrativas son claras: el residente, el supervisor y el titular que autoriza el acta de entrega-recepción responden si se demuestra que recibieron sin observaciones, pagaron el finiquito y liberaron fianzas de una obra que hoy, a dos años, ya presenta fallas.
Por ahora Carrizales va por OGIC. Lo correcto administrativamente. Pero si la fianza no alcanza para reparar el delfinario, el siguiente paso natural es darle vista al Órgano Interno de Control.
Y entonces la historia ya no será solo dónde está OGIC, sino quién firmó de recibido en la PMA de Sergio Rodríguez Cortes.
LA RODADA DEL TERROR…La famosa “Rodada del Terror” tomó el viernes por la noche el bulevar Manuel Ávila Camacho como si fuera pista de arrancones. Cientos de motos sin placas, sin casco, a todo lo que da, rebasando por donde se podía, entre familias que salían del Día de Muertos.
Saldo: *dos policías lesionados* al intentar contener la horda. La gente de Boca ya está harta. Cada 30 y 31 de octubre es lo mismo. Se convocan por WhatsApp, caen en bola, cierran el bulevar y nadie los para. Ni Tránsito, ni Policía Municipal. Hasta que ayer se les fueron encima a los elementos.
La alcaldesa boqueña Maryjose Gamboa alzó la voz en un video: anuncia que endurecerán las medidas contra las rodadas no autorizadas.
Porque una cosa es la rodada organizada, con clubes serios que piden permiso, traen casco y hacen causa social. Y otra muy distinta es esta anarquía motorizada que usa el bulevar para intimidar. En Boca del Río, el bulevar es familiar. Van niños en bicicleta, señoras corriendo, parejas caminando. No es autódromo.
La gente lo exige y Maryjose Gamboa lo sabe perfectamente: Cero tolerancia a estas rodadas donde los motociclistas imponen su ley, y vienen acciones más severas con decomiso, multas ejemplares y operativo real de Tránsito del Estado con la Policía de Boca y con el apoyo de corporaciones estatales.
Bien por Maryjose que lo puso sobre la mesa. Fue en Boca, pero el mensaje es para los dos municipios conurbados. Porque la rodada empieza en un lado y termina en el otro. El Día de Muertos es para recordar a los que se fueron, no para mandar a dos policías al hospital por una rodada sin control.