Andrés Timoteo
HACIENDO FILA
La fila apunta a ser kilométrica y no han podido con él. Ni lo han asustado ni lo han amordazado nimucho menos parado. El senador morenista Manuel Huerta sigue invicto frente a los cuitlahuistas y nahlistas que le mandan a descalificarlo ante la opinión pública y la militancia guinda. Lo han desmentido, insultado, difamado y hasta le han pronosticado su muerte política. Y ahí sigue, ‘vivito y coleando’.
Huerta debería recitarle a sus detractores locales -los tienen solo en la aldea porque en el altiplano cultiva relaciones de poder-aquello de que «los muertos que vos matáis gozan de cabal salud» -Capsula cultural: se ha dicho que esa frase es de Don Juan Tenorio» (1844) del dramaturgo español José Zorrilla, pero en realidad éste la copió de «Le Menteur» («El Mentiroso» del escritor francés Pierre Corneille quien la escribió dos siglos antes, en 1644, aunque «Le Menteur» a su vez está basado en «La verdad sospechosa» (1634) del mexicano, Juan Ruiz de Alarcón-.
Regresando al tema, la lista enviados para exterminar políticamente a Huerta Ladrón de Guevara es amplia: Esteban Ramírez Zepeta, Zenyazen Escobar, Arturo Santiago, Carola Viveros, Juan Gómez, Dorotea García y hasta la propia Rocío Nahle ha salido a hablar mal del legislador.
Ya lo señalan de estar en contra de la gobernante, ya que se alió con los Yunes ex-azules, ya que apoya a Movimiento Ciudadano, ya que traiciona a Morena, ya que es un provocador interno y divisionista, ya que está en contra de la gobernante estatal en turno. O sea, para ellos, Huerta es el ‘diablo en tacones’.
Pero no le han podido hacer nada. Ni la solapa le han movido. El año pasado, la entonces presienta del congreso local, Carola Viveros, anunció como inminente que sería sancionado por la Comisión de Honor y Justicia de Morena, y no pasó nada. Antes, Zenyazen Escobar promovió ante la misma comisión que lo expulsaran del partido y tampoco sucedió nada. Huerta sigue dentro y fastidiándolos.
El último recadero de palacio de gobierno fue el subsecretario de Gobierno, José Manuel Pozos Castro, quien lo acusa de traidor, desbocado, misógino y complotista contra la zacatecana. Vaya, lo dice el padre de un violador de mujeres al que protege y alcahuetea. Pozos recurre a la misoginia para azotar a Huerta y el fue uno de los que mandó a acosar y amenazar a la chica que tue victima de su vástago para que retirara la denuncia.
¿Quién es más misógino? Lo dice un expriista y exfidelista, lo contrario a Huerta que siempre ha sido opositor y de izquierda. El senador nunca estuvo en el PRI ni en la fidelidad. Lo dice un personaje que dejó a Tuxpan entregado al crimen organizado. Y lo dice un representante de rancia y bribona politiquería que es capaz de vender a todos por un puñado de monedas y un resquicio de poder.
«Me voy a Morena porque ahí me dan lo que aquí (en el PRI) me han negado», «, le dijo a sus allegados cuando dejó el tricolor que le proveyó cargos públicos durante treinta años. ¿Y los principios?, le cuestionaron. «Allá tampoco los tienen», dijo a carcajadas ese que hoy le dice a Huerta que «la deslealtad no reditúa» -risas-. Este señor no tiene recato.
‘ZACATITOS PA’L CONEJO’
Aquí no se defienda a Huerta al que se le han señalado sus derivas y perversidades, incluidas las judiciales. No es un alma caritativa ni un prócer de la política, pero sí es un experimentado en ese quehacer muy superior a los nahlistas y cuitlahuistas alineados en su contra. Y divierte cómo los zarandea.
Huerta es más de izquierda que Nahle y fue opositor al viejo sistema antes que ella y que toda su caterva de incondicionales. Fue contestario del viejo prismo tanto a nivel nacional como estatal. Denunciador desde el madridismo federal hasta el lagunismo estatal. Cuando la zacatecana trabajaba para el antiguo régimen en Pemex o las empresas subsidiarias de capital privado y los de su gabinete estaban en el PRI o en el PAN, Huerta hacía la lucha opositora. Les saca trecho, pues.
Y ahí está el problema del nahlismo para neutralizarlo porque le manda a puros impresentables e insolventes en la moral y la política. La diatriba que le avientan, Huerta se la sacude y hasta se las regresa. No es que sea un tribuno genial o un estratega infalible, simplemente está más instruido que los enanos que le mandan. Le ponen enfrente a puro ‘zacatito pa’l conejo’ y Huerta se los almuerza.
Lo mismo con los operadores mediáticos del nahlismo. Le dedican columnas enteras e insistentes ‘posteos’ en redes sociales sin hacerle daño porque los voceros carecen de credibilidad y público. Sus alcances son ínfimos, sus ‘vistas’ y ‘likes’ paupérrimos y sus disertaciones precarias. Caray, son deficientes hasta para golpear desde la prensa a sueldo. Esto sin tocar el tema de su baja calidad periodística. Por eso Huerta se pitorrea de ellos.
Mientras Nahle no tenga a gente de primer nivel político y mediático tampoco frenará al senador. Las taras de quien está en el ejercicio del poder se subsanan con asesores eficientes, pero la zacatecana se rodea de chafas ¿Cómo quiere enfrentar así al pleistocénico Huerta con sus colmillos de mamut lanudo?
*Envoyé depuis Paris, France