Un grupo armado secuestra en Veracruz a la periodista Roxana Berenice Guzmán

La periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez fue secuestrada la mañana de este 2 de junio en su domicilio ubicado en Nanchital, Veracruz, por un grupo de al menos tres hombres armados y encapuchados que irrumpieron por la fuerza mientras ella grababa el momento con su celular.

Detrás del secuestro hay una historia de violencia que data de 2017 y que la obligó a abandonar el estado durante años, antes de regresar para fundar su propio medio. La Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) abrió una carpeta de investigación y, hasta el cierre de esta edición, no hay registro de su paradero ni identificación de los agresores.

Quienes la conocen dicen que nunca les advirtió de ningún peligro. Hasta el momento, no se tenían registradas denuncias recientes ante la Comisión de Atención y Protección a Periodistas.

La única excepción data de 2019, cuando solicitó la intervención de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) por un presunto hostigamiento de una funcionaria municipal de Nanchital.

Un compañero de Roxana declaró en entrevista con Milenio que llevaba “dos o tres años” trabajando en el periodismo de forma activa y que nunca les platicó de ningún tipo de amenaza: “Muchos años atrás sabíamos también estaba por algún medio informativo… En ningún momento nos dijo o nos platicó que había algo de ese tipo de temas”.

En los días previos al secuestro, Guzmán Ramírez publicó textos sobre una denuncia ciudadana por la comercialización de huevos en mal estado y sobre las exigencias de una familia al ayuntamiento para que cubriera gastos médicos derivados de un accidente con una camioneta oficial.

La noche en que su esposo fue asesinado a unos metros de ella

El 11 de marzo de 2017, Carlos Fernández Escalante, conocido como “El Loco”, fue ejecutado a balazos en la colonia Brunet de Nanchital. Era el esposo de Roxana. El crimen ocurrió a unos metros de donde ella se encontraba, de acuerdo con medios locales como Plumas Libres.

No era la primera vez que Fernández Escalante aparecía vinculado a episodios de violencia. En 2012, elementos de las Fuerzas Armadas lo detuvieron en posesión de armas de uso exclusivo del Ejército y droga. En diciembre de 2015, al recobrar su libertad, recibió al menos tres impactos de bala en un atentado. Sobrevivió gracias a la atención médica en el hospital Comunitario de Coatzacoalcos.

Las líneas de investigación sobre su muerte apuntaron a una posible venganza por viejas rencillas. El mismo medio antes citado señaló que, en el momento del crimen, Fernández Escalante se dedicaba al comercio y apoyaba a su esposa en la venta de alimentos y artículos de belleza. No se estableció vínculo alguno entre su asesinato y la actividad periodística de Roxana.

Antes del homicidio, Roxana trabajó en el Diario del Istmo. Tras el homicidio de su esposo, la comunicadora tomó la decisión de salir de Veracruz. La organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) confirmó que en 2017 Guzmán Ramírez se vio obligada a abandonar el estado por motivos de seguridad, posiblemente relacionados con la muerte de su esposo.